Los pogromos:
la violencia como ritual y orden.
La imagen es recurrente en los libros de historia: una multitud enfurecida, antorchas en mano, irrumpiendo en los barrios de una minoría ante la mirada impasible de la policía. Solemos etiquetar estos episodios como "estallidos de locura colectiva", pero la historiografía y la antropología nos dicen lo contrario. El pogromo no es un caos espontáneo; es un teatro de violencia coreografiada.
Cuando una sociedad permite que el rumor sustituya a la justicia y que el Estado elija a quién protege y a quién abandona, la seguridad de todos los ciudadanos queda herida de muerte. Al final, el estudio de estos estallidos de odio unilateral nos obliga a mirar no solo a los agresores, sino a nuestra propia capacidad de silencio.
Ante la deshumanización de cualquier minoría en la actualidad, la pregunta persiste: ¿Qué mecanismos de justicia y solidaridad estamos dispuestos a defender hoy para asegurar que la amenaza de mañana no termine siendo nuestro propio vecino, o nosotros mismos?
1. Anatomía del concepto.
El pogromo no representa un estallido de furia ciega, sino un fenómeno social con una arquitectura concreta. El estudio de su naturaleza nos sirve para comprender cómo la violencia sigue un guión determinado y se convierte en una herramienta de ordenamiento social.
- Etimología: Deriva del ruso pogrom (погром), cuyo significado remite a «causar estragos», «destruir» o «devastar», subrayando la acción física de desarticular un espacio.
- Ataque masivo: Se define como una agresión violenta, multitudinaria y asimétrica dirigida contra la vida y/o los medios de para esta y el patrimonio de una minoría (étnica, religiosa o racial).
- Dinámica de turba: Es ejecutado por sectores de la mayoría poblacional, manifestándose a través de linchamientos, saqueos y la profanación de espacios.
- Anuencia estatal: Es el rasgo distintivo fundamental; el pogromo requiere de la inacción deliberada, la tolerancia o el incentivo directo de las autoridades.
El pogromo se define fundamentalmente por una asimetría de poder radical: es el ataque de una turba mayoritaria contra una minoría indefensa donde el Estado, lejos de proteger a esa minoría, suspende el orden legal y permite la agresión, convirtiendo la pasividad institucional en una herramienta de persecución.
Esta precisión terminológica sirve para diferenciar el pogromo de otras manifestaciones de violencia colectiva, evitando la simplificación del conflicto y permitiendo un análisis sobre la responsabilidad del poder.
2. Recorrido Histórico: El pogromo a través de la historia.
La historia universal revela que estos patrones de exclusión y castigo social se repiten cuando el poder permite la "zona de excepción".
- 1066 (Granada): El primer gran estallido europeo.
- Detonante: El asesinato del visir judío Joseph Ibn Nagrela .
- Resultado: Una turba asaltó el palacio real y masacró a 4.000 personas de la comunidad judía de la ciudad.
- 1348-1351 (Europa): La Peste Negra y el bulo del agua.
- Detonante: El rumor de que los judíos envenenaban los pozos para propagar la epidemia
- Resultado: Masacres masivas en Basilea, Estrasburgo, Maguncia y Frankfurt; cientos de comunidades borradas del mapa.
- 1391 (Península Ibérica): El rastro de la prédica.
- Detonante: Los discursos de odio del archidiácono Ferrán Martínez.
- Resultado: Una ola de fuego que inició en Sevilla y se extendió a Córdoba, Toledo, Valencia y Barcelona . Miles de muertos y el inicio de las conversiones forzadas.
- 1903 (Chisináu): La complicidad del Zar.
- Detonante: Libelos de sangre y noticias falsas en la prensa local moldava.
- Resultado: Una crueldad extrema que contó con la pasividad del Imperio ruso, impulsando los movimientos de autodefensa judía.
- 1938 (Alemania/Austria): Kristallnacht, el prólogo del horror.
- Detonante: Un atentado en París usado como excusa por el régimen nazi.
- Resultado: Más de 1.000 sinagogas quemadas, 7.000 comercios saqueados y el envío de 30.000 hombres a campos de concentración.
- 1955 (Estambul): La expulsión de lo helénico.
- Detonante: Noticias falsas sobre un atentado contra la casa de Atatürk en Grecia.
- Resultado: Violencia sistemática contra la minoría griega, armenia y judía, forzando su desplazamiento definitivo de la ciudad.
- 1984 (Nueva Delhi): El castigo a una comunidad entera.
- Detonante: El asesinato de Indira Gandhi a manos de sus escoltas sijs.
- Resultado: Turbas organizadas asesinaron a cerca de 3.000 sijs en tres días de impunidad total.
3. Matices de la violencia: pogromo, genocidio y conflicto étnico.
Es necesario distinguir estas categorías para entender cómo operan el Estado y la sociedad en la gestión del exterminio o la subordinación.
Categoría de Violencia | Intencionalidad | Estructura y Rol del Estado | Simetría de las Partes |
Pogromo | Amedrentamiento, subordinación o expulsión. Es episódico y localizado. | El Estado permanece intacto, pero retira la protección legal (impunidad). | Asimétrica: Ataque unilateral de una mayoría contra una minoría indefensa. |
Genocidio | Exterminio biológico total o parcial de un grupo social. | Maquinaria estatal burocrática, centralizada y planificada para el asesinato masivo. | Asimétrica: El aparato estatal despliega su fuerza contra un grupo vulnerable. |
Conflicto Étnico | Victoria militar, control territorial o hegemonía política. | El Estado suele colapsar o dividirse en facciones o milicias enfrentadas. | Simétrica: Bidireccionalidad; existe capacidad de respuesta y reciprocidad violenta. |
Punto clave: Mientras el genocidio busca la erradicación física absoluta mediante un plan burocrático, el pogromo opera como un recordatorio violento del estatus de subordinación de la minoría. No obstante, en la práctica histórica, estas categorías pueden solaparse: el pogromo a menudo funciona como el "ensayo general" o la fase de deshumanización previa a un proceso genocida.
4. La lógica simbólica: ¿por qué ocurre la violencia comunal?.
Desde la antropología de la violencia, el pogromo no se interpreta como un estallido de irracionalidad, sino como una acción socialmente estructurada con una densidad simbólica precisa.
¿Por qué vecinos que convivieron durante décadas se convierten de pronto en agresores violentos?. La antropóloga Mary Douglas sugiere que, en tiempos de crisis, la minoría es percibida como "materia fuera de lugar". El grupo atacado deja de ser humano para convertirse en una "suciedad" que contamina el cuerpo social. El pogromo es, bajo esta lógica retorcida, un ritual de purificación.
Esta transformación se apoya en tres dispositivos:
Identidades depredadoras (Arjun Appadurai): La mayoría siente una "angustia de vulnerabilidad" y cree que, para sobrevivir, debe expulsar a la minoría que supuestamente la amenaza.
El rumor como arma: las acusaciones falsas, los bulos o las teorías conspirativas, actúan como el detonante que traduce tensiones abstractas en una amenaza física inminente.
El chivo expiatorio (René Girard): La comunidad canaliza sus fracturas internas (hambre, crisis, inestabilidad) hacia un sujeto vulnerable. Al eliminarlo, la mayoría recupera una paz momentánea basada en la culpa compartida.
La violencia durante los pogromos requiere algo más que la existencia de una diferencia religiosa o étnica. Requiere un trabajo cultural mediante el cual esa diferencia se presenta como contaminación, traición, amenaza o injusticia pendiente. Los medios de comunicación, las conversaciones locales y los lenguajes del cuerpo y de la pureza no son simples canales de propaganda: contribuyen a configurar qué emociones resultan apropiadas y qué acciones parecen defendibles.
Identidades depredadoras (Arjun Appadurai): La mayoría siente una "angustia de vulnerabilidad" y cree que, para sobrevivir, debe expulsar a la minoría que supuestamente la amenaza.
El rumor como arma: las acusaciones falsas, los bulos o las teorías conspirativas, actúan como el detonante que traduce tensiones abstractas en una amenaza física inminente.
El chivo expiatorio (René Girard): La comunidad canaliza sus fracturas internas (hambre, crisis, inestabilidad) hacia un sujeto vulnerable. Al eliminarlo, la mayoría recupera una paz momentánea basada en la culpa compartida.
5. Síntesis de lógicas sociales.
Comprender el pogromo es fundamental para identificar las señales de alerta en la convivencia contemporánea. .
Debemos retener tres lecciones transversales:
- Restauración del orden: El pogromo no es una ruptura del sistema, sino un intento violento de restaurar un "orden" percibido como puro mediante el castigo ritual a lo "extraño".
- La zona de excepción e impunidad: La violencia se democratiza cuando el Estado retira la protección legal a un grupo específico. La impunidad garantizada por la pasividad oficial es el caldo de cultivo de la barbarie.
- Carácter performativo: El saqueo y la deshumanización no son actos azarosos; son acciones simbólicas destinadas a subordinar permanentemente a la víctima ante los ojos de la comunidad dominante.
Hay que enfatizar que la violencia comunitaria no es un accidente. Se construye mediante el rumor, se legitima mediante la narrativa de la "limpieza social" y se ejecuta cuando el Estado abandona su deber de protección. Reconocer estos patrones es el único camino para evitar que el vecino sea transformado en enemigo y que el miedo sea utilizado como un ritual de cohesión social.

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